
28 de febrero de 2002
Avances en la búsqueda del activador genético del cáncer de páncreas
Investigadores publican sus avances en la búsqueda de una
mutación que desencadena el cáncer de páncreas,
que es la quinta causa de muerte por cáncer en los Estados
Unidos. Los estudios genéticos realizados en una familia con una
larga historia de cáncer de páncreas, hicieron que los
investigadores dieran con una región del cromosoma 4, que es la
probable localización de una mutación génica que
causa cáncer en los miembros de esta familia.
El cáncer de páncreas es difícil de detectar,
se propaga rápidamente y mata a casi todos los pacientes
afectados en un plazo de seis meses luego del diagnóstico. De
los 29.200 casos estimados de cáncer de páncreas que son
diagnosticados cada año en los Estados Unidos, 28.900 pacientes
mueren por la enfermedad, generalmente en el plazo de cuatro a seis
meses después del diagnóstico.

“Gracias a estos datos, se esclareció que hace cuatro generaciones un hombre que había heredado este locus, le pasó el gen a cinco de sus seis hijos, los cuales murieron de cáncer de páncreas, pero antes de morir, pasaron el gen a futuras generaciones”.
Leonid Kruglyak
La identificación de la región genómica, o
locus, en el cromosoma 4 que contiene el gen será publicada en
el número de abril de 2002, de la revista American Journal of
Human Genetics. El equipo de investigación incluía a
Teresa A. Brentnall, de University of Washington Medical Center, al
investigador del Instituto Médico Howard Hughes, Leonid
Kruglyak, y Michael Eberle, de Fred Hutchinson Cancer Research Center,
David C. Whitcomb y Roland Pfützer, de University of Pittsburgh y
de VA Pittsburgh Health Care System.
Una de las claves para encontrar el locus del gen fue la familia X,
cuyos miembros heredan una mutación génica que los
predispone al cáncer de páncreas. Brentnall y sus colegas
han estudiado a la familia X por más de siete años,
observando que el cáncer de páncreas generalmente se
desarrolla en los miembros de esta familia a la edad de 43
años.
“Ciertamente, ha habido casos de grupos familiares con
cáncer de páncreas”, dijo Kruglyak. “Pero,
hasta ahora, ésta es la familia más grande en la que
hemos encontrado que el cáncer de páncreas segrega de una
manera claramente Mendeliana, de forma dominante y
autosómica”. La dominancia autosómica se da cuando
una de las dos copias de un gen tiene una variación que es
suficiente para la expresión de una característica
específica.
El cáncer de páncreas también ha sido asociado
con la predisposición hereditaria a otros cánceres
como algunos cánceres de colon y de pecho, y
melanomas así como a la pancreatitis inflamatoria. Pero
aproximadamente el diez por ciento de los casos de cánceres de
páncreas se heredan en una manera autosómica dominante,
en familias como la familia X que no tienen otra enfermedad.
A pesar de que el estudio de la familia X parece ser muy prometedor,
Kruglyak dijo que resultó ser todo un desafío el seguir a
los miembros de la extensa familia, colectando muestras de sangre para
los análisis y supervisando a la familia para buscar signos
precancerosos, mediante el uso de técnicas endoscópicas.
“Teri Brentnall y sus colegas realizaron un arduo trabajo para
rastrear las complejas ramas de esta familia y para obtener el material
de estudio”, dijo.
Kruglyak, quien tomó la decisión de estudiar el
cáncer de páncreas después de que su primo muriera
de la enfermedad, se propuso determinar la localización del gen
mutado en los miembros de la familia X. Al analizar en forma detallada
señales genómicas, llamadas “marcadores
microsatelitales”, que se extienden a lo largo de los genomas de
los miembros de la familia, Kruglyak y sus colegas identificaron
señales que se pasaban consistentemente a través de
generaciones, junto con la mutación génica que
confería la predisposición al cáncer de
páncreas.
Los científicos primero analizaron un subconjunto de la
familia, para detectar las regiones del genoma que eran heredadas
consistentemente junto con la enfermedad. Ese estudio inicial
reveló que una región del cromosoma 4 mostraba la mejor
evidencia de tal “segregación”. Los investigadores
después agregaron más miembros de la familia y marcadores
adicionales en la región diana, obteniendo una asociación
altamente significativa de herencia de la región del cromosoma 4
con la enfermedad.
“Determinamos el genotipo de todos los miembros de la familia
disponibles para los marcadores iniciales y para marcadores nuevos en
esa región, y conseguimos una significancia estadística
clara y muy alejada del azar, de que esta región segregaba
claramente con la enfermedad”, dijo Kruglyak.
“Gracias a estos datos, se esclareció que hace cuatro
generaciones un hombre que había heredado este locus, le
pasó el gen a cinco de sus seis hijos, los cuales murieron de
cáncer de páncreas”, dijo Kruglyak. “Pero
antes de morir, pasaron el gen a futuras generaciones. Y es de
fundamental importancia el hacer notar que ninguno de los individuos de
la familia que no estaban afectados heredó este
locus”.
El descubrimiento del locus de susceptibilidad al cáncer de
páncreas en el cromosoma 4 ha provocado un intenso esfuerzo para
identificar la mutación génica específica que
causa la enfermedad, dijo Kruglyak. La identificación del gen
beneficiaría directamente a los miembros de la familia X, dado
que permitirá la identificación precoz de los miembros de
la familia que desarrollarán el cáncer más
adelante.
“Hasta ahora, ése es el único impacto
directo”, dijo. “Pero esperamos que una vez que
identifiquemos el gen, se nos abran muchas vías de
investigación”. Por ejemplo, dijo, las mutaciones
espontáneas en el gen que confiere susceptibilidad,
podrían tener una función en la activación del
cáncer de páncreas esporádico, o no hereditario.
Además, la identificación del gen podría revelar
una vía por la cual otros malfuncionamientos también
podrían causar la forma esporádica de la enfermedad. A
pesar de que la existencia de tal vía para el cáncer de
páncreas sigue siendo especulativa, dijo Kruglyak, los genes
involucrados en tal vía podrían ser blancos de ataque
para drogas que prevengan el cáncer de páncreas.
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