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Fragmento del virus de la fiebre amarilla podría tener la clave para lograr una vacuna más segura

Fragmento del virus de la fiebre amarilla podría tener la clave para lograr una vacuna más segura

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Un becario de investigación internacional del HHMI y sus colegas han encontrado una parte del virus de la fiebre amarilla que es clave para que los sistemas inmunes de las personas detecten y detengan al virus. Los descubrimientos podrían ayudar a que científicos mejoren la vacuna existente, que tiene pocos efectos secundarios pero serios.

En uno de los primeros estudios moleculares de la respuesta humana de anticuerpos a la fiebre amarilla, unos investigadores del Instituto Médico Howard Hughes (HHMI) y sus colegas han encontrado una parte del virus que es clave para que los sistemas inmunes de las personas detecten y frenen esta enfermedad que emerge nuevamente y que a menudo es fatal. Los resultados podrían ayudar a que los científicos mejoren la vacuna existente, que tiene efectos secundarios raros pero severos, dijo Jan ter Meulen, becario de investigación internacional del HHMI y profesor asociado de virología en el Centro Médico de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos. El grupo ha identificado una región específica en una de las proteínas virales que produce una inmunorrespuesta. Anticuerpos producidos por el sistema inmune interactúan con esta parte de la proteína, conocida como epitope neutralizante, para luchar contra la infección. Para proteger a las personas contra la enfermedad, las vacunas contra la fiebre amarilla deben contener este fragmento esencial de instrucción para el sistema inmune, dijo ter Meulen, autor senior de un estudio publicado en el número del 5 de julio de 2005, de la revista Virology . Actualmente, el horror del Ébola o de la fiebre hemorrágica de Marburg llama más la atención, pero la fiebre amarilla es la fiebre hemorrágica viral original. Ataca a más de 200.000 personas al año, en su mayor parte en ”frica, matando a cerca de 30.000 de esas personas, según estima la Organización Mundial de la Salud. No existen tratamientos con drogas eficaces contra el virus. Dado que la fiebre amarilla es diseminada por los mosquitos, la mayor parte de Estados Unidos ha estado segura de la enfermedad gracias a los esfuerzos de control contra los insectos y gracias a una vacuna altamente eficaz que ha estado disponible por 60 años. La vacunación es la estrategia clave para las personas que viven y que viajan a ”frica tropical, a Sudamérica y a varias islas del Caribe, donde la fiebre amarilla es endémica. En los últimos 20 años, sin embargo, la fiebre amarilla ha aumentado, sobre todo debido a la interrupción de los programas de inmunización en áreas de alto riesgo. Más recientemente, se ha informado sobre efectos secundarios serios y potencialmente fatales de la vacuna, principalmente en personas ancianas del norte de Europa. “La investigación de la fiebre amarilla fue descuidada porque la vacuna era bastante eficaz”, dijo ter Meulen. “La ciencia médica funciona en ciclos. Tan pronto como se soluciona el problema, la caravana continúa. Una vez que vuelve la enfermedad, las personas se dan cuenta de que les falta cierta información”. Para aprender más sobre la inmunorrespuesta y para identificar los componentes necesarios de una vacuna mejorada, ter Meulen recurrió a sobrevivientes de la fiebre amarilla aguda en la República de Guinea, en ”frica Occidental. A lo largo de la frontera desgarrada por la guerra con Sierra León, las interrupciones en la vacunación y los servicios médicos llevaron a una gran epidemia en el año 2000. En colaboración con las autoridades sanitarias locales, ter Meulen instaló un laboratorio de fiebre hemorrágica viral en Conakry para colectar y para evaluar muestras de sangre de pacientes. En las personas, el virus transportado por el mosquito tiene un período de incubación de tres a seis días. A síntomas iniciales de tipo gripe le sigue una breve remisión de hasta un día. Luego, cerca del 15 por ciento de las personas sufren complicaciones más peligrosas -ictericia, daño en hígado, riñón y corazón, y pérdida de sangre por boca, nariz, ojos o estómago-. ter Meulen y sus colegas informaron el año pasado en el Journal of Infectious Diseases , que en esa etapa el propio sistema inmune de una persona, desbaratado por su reacción contra la infección del virus de la fiebre amarilla, podría llevar a la muerte en lugar de a la recuperación. El estudio más reciente fue conducido por Stephane Daffis, estudiante de doctorado de Philipps-Universitat, en Marburg, Alemania. Utilizando muestras de sangre de dos pacientes con fiebre amarilla que se habían recuperado y técnicas moleculares sofisticadas, los investigadores generaron una biblioteca que contenía los millones de anticuerpos especializados presentes en los repertorios inmunes de los pacientes. Entonces realizaron una búsqueda en las bibliotecas con una cepa vaccínea de la fiebre amarilla. Cuatro de los anticuerpos neutralizaron la fiebre amarilla. El análisis genético mostró que todos se dirigían hacia una porción particular de la proteína que cubre el virus. El epitope se llama E-71, en referencia a su dirección en la proteína de la cubierta. Varios otros aminoácidos en otra sección de la proteína plegada contribuyeron a la neutralización. El virus de la fiebre amarilla -y sus primos flavivirus, incluyendo el del dengue y el del Nilo occidental- tienen el aspecto de pelotas cubiertas por aproximadamente 100 pares cruzados de proteínas de cubierta que yacen en la superficie. Las puntas de los anticuerpos con forma de Y contra la fiebre amarilla probablemente crucen los pares al unirse al epitope esencial y a los aminoácidos de apoyo, especula ter Meulen. Los resultados podrían aplicarse a toda la familia de flavivirus. Los resultados confirman y amplían estudios similares en ratones, pero la configuración de unión entre el virus y el anticuerpo humano parece más compleja, dijo ter Meulen. En teoría, los anticuerpos cruciales, que se han clonado, se podrían utilizar para la protección profiláctica después de que se sospeche ha habido una exposición, o para terapia, pero ter Meulen piensa que es probable que las compañías farmacéuticas no adopten esta metodología. Dijo que es más realista pensar que los resultados puedan ayudar a los fabricantes a diseñar una vacuna más consistente basándose en tecnología genética recombinante. Tal vacuna carecería de los posibles efectos secundarios de las variaciones de la cepa del virus debilitada, que ahora se cultiva en huevos de pollo fertilizados.

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