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Los seres humanos conocen y aman a la levadura desde tiempos
remotos. Cuando se agrega al trigo triturado, hace levar al pan. Cuando
se agrega a las uvas aplastadas, produce vino. Su aroma cálido y
levemente frutal es el olor de células vivas en
funcionamiento. Incluso un pequeño paquete de levadura
"seca activa" contiene alrededor de 35 mil millones de
células Saccharomyces cerevisiae (levadura de pan o
cerveza), y tan pronto como estas células encuentran alimento,
producen las burbujas de fermentación burbujas que hacen que se
leve la masa o que la cerveza haga espuma.
Las levaduras se encuentran en grandes cantidades. Cuando se come
uvas, se ingieren millones de células vivas de levadura que se
encuentran disfrutando del azúcar de la superficie de las uvas.
La levadura es barata. Es fácil de cultivar las células
de levadura se duplican cada 90 minutos cuando hay alimento disponible,
y mil millones de ellas caben en unas pocas placas de
petri.
Estas células no sólo están vivas (hasta que el
calor del horno las mata), sino que pueden hacer casi todo lo que hacen
las células humanas para sobrevivir: transmitir señales
desde la superficie de la célula a su núcleo, fabricar
miles de proteínas, crear un andamiaje celular, reparar
el ADN en el núcleo, etcétera. Y, a pesar de que
la levadura no puede hacer tejidos y no tiene cerebro, se la reconoce
universalmente como el mejor organismo modelo para realizar
estudios de cualquier cosa que suceda dentro de una única
célula.
Los investigadores hablan con entusiasmo del "asombroso
poder" de la genética de levadura para solucionar
problemas biológicos. "¡Es tan fácil con
levadura!" dice Randy Schekman, investigador del HHMI en
la Universidad de California, en Berkeley. Indica que la
"cirugía genética ha sido posible en levadura por
20 años. Se puede coser pedacitos de ADN de una célula
normal de levadura sobre un plásmido, el cual llevará
este ADN a una célula de levadura mutada y el gen normal
de levadura substituirá al mutado en el lugar preciso y
correcto".
También es muy rápido. El genoma de levadura
tiene muy pocos genes 6.000, si se lo compara con los 40.000 genes que
se estima existen en ratones y en seres humanos y las herramientas
para manipular estos genes se encuentran tan altamente desarrolladas
que los experimentos con levadura se pueden realizar generalmente en
días o semanas. Experimentos similares en ratones pueden llevar
años y si es que se pueden realizar.
Otra gran virtud de la levadura es que sus genes tienen muy pocos de
los fastidiosos intrones (secuencias intervinientes de ADN) que
interrumpen las secuencias codificantes de los genes mamíferos.
Esto hace que sea "fácil reconocer dónde se ubican
los genes de levadura y cuáles son sus límites, con
sólo mirar la secuencia del genoma", explica Pat Brown.
Observa que aproximadamente el 70 por ciento del genoma de levadura
codifica para proteínas una cantidad enorme si se la compara
con el 5 por ciento del genoma humano. (La función del restante
95 por ciento del genoma humano sigue siendo desconocida).
A pesar de estas diferencias, muchos genes de levadura se asemejan
mucho a los de ratones y de seres humanos. También producen
proteínas casi idénticas. "Generalmente, se puede
tomar una proteína de levadura y una proteína humana
equivalente y sobreponer sus estructuras tridimensionales, y
serán cristalográficamente iguales", dice David
Botstein. En sus estudios con actinia, una proteína,
Botstein encontró que "la actinia no solo está
conservada [sin cambios debidos a la evolución] entre levaduras
y seres humanos, sino que la mayoría de las proteínas que
interactúan con actinia en levadura también se encuentran
conservadas, y así como también sus
interacciones".
Philip Hieter de la Universidad de British Columbia, en Vancouver,
pionero de lo que él denomina "estudios genómicos
comparativos", recuerda que cuando dio charlas sobre levadura en
los años 80, "había mucho escepticismo. Las
personas no apreciaban la semejanza entre las levaduras y los
mamíferos. Pero los 10 años siguientes demostraron que
todas las vías básicas dentro de las células
están mucho más conservadas de lo que se esperaba en ese
entonces. Por lo tanto, si se examina una proteína humana nueva
por ejemplo, una proteína involucrada en una enfermedad humana
y se descubre que se asemeja a una proteína de levadura, esto
nos brinda la vía bioquímica completa". Para un
científico biomédico, eso es como sacarse la
lotería.
Maya Pines
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  Las estructuras tridimensionales de varias proteínas de levadura y mamíferos son casi idénticas. Se observa la estructura de la actina de levadura (amarillo) superpuesta a la estructura de actina de mamíferos (azul), proteína muscular, y cómo se corresponden casi perfectamente.
Imagen: Sergey Vorobiev
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